El silicio es un elemento químico vital en la industria, no ya solo para la electrónica. Hoy en día se emplea en multitud de sectores. Como simple ejemplo, podemos encontrar silicio en un fertilizante o en el vidrio pasando por prótesis de silicona empleadas en cirugía estética.
Es curiosamente el segundo elemento más abundante en la corteza terrestre después del oxígeno. El problema que presenta su extracción y explotación es ni más ni menos que se presenta en forma amorfa y cristalizada. Como forma cristalizada se muestra como un polvo parduzco, más activo que la variante cristalina, que se presenta en octaedros de color azul grisáceo y brillo metálico.
Posiblemente la propiedad por la que es más conocida el silicio es la semiconductora que se usa en la fabricación de transistores, células solares y todo tipo de dispositivos semiconductores. Prácticamente todos los fanáticos de la tecnología o personas relacionadas con el mundillo conocen Silicon Valley (Valle del Silicio). Una región de California en la que concentran numerosas empresas del sector de la electrónica y la informática.
Además de en electrónica se utiliza en la industria del acero como componente de las aleaciones de silicio-acero. Para producir el acero, se desoxida el mismo acero fundido añadiéndole pequeñas cantidades de silicio. Es muy usado para fabricar los núcleos de los transformadores eléctricos, pues la aleación presenta cualidades muy interesantes. Adicionalmente el silicio se utiliza también en las aleaciones de cobre, como el bronce y el latón.
El silicio, como hemos dicho anteriormente es un semiconductor. Se aprovecha esta propiedad sobre todo para que su resistividad a la corriente eléctrica a temperatura ambiente varíe entre la de los metales y la de los aislantes. La conductividad del silicio se puede controlar añadiendo pequeñas cantidades de impurezas llamadas dopantes. La capacidad de controlar las propiedades eléctricas del silicio y su abundancia en la naturaleza han posibilitado el desarrollo y aplicación de los transistores y circuitos integrados que se utilizan en la industria electrónica.
Todo esto que puede parecer muy complicado, se traduce en que podemos usar el silicio para construir diminutos interruptores con un alto nivel de integración y una gran fiabilidad. Esto nos permite realizar todo tipo de circuitos o componentes electrónicos clave en la industria y en nuestra vida diaria.
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